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Nusinersen En Atrofia Muscular Espinal
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Título
Nusinersen En Atrofia Muscular Espinal
Tipo de documento
Informe
Descripción
Informe de Conetec
Fuente
Ministerio de Salud (AR)
Autoría
Comisión Nacional de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Excelencia Clínica (CONETEC)
Año de publicación
2019
Referencia (Vancouver)
Ministerio de Salud (AR). Comisión Nacional de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Excelencia Clínica (CONETEC). Nusinersen En Atrofia Muscular Espinal [Internet]. Buenos Aires: CONETEC; 2019. Informe completo de Evaluación de Tecnologías Sanitarias Nº 01. Disponível em: https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/01-informe-nusinersen-1.pdf
Identificador
2019CONE001
Título
Nusinersen na Atrofia Muscular Espinhal
Tipo de documento
Relatório
Descrição
Relatório da Conetec
Fonte
Ministério da Saúde (AR)
Autoria
Comissão Nacional de Avaliação de Tecnologias Sanitárias e Excelência Clínica (CONETEC)
Ano de publicação
2019
Referência (Vancouver)
Ministério da Saúde (AR). Comissão Nacional de Avaliação de Tecnologias em Saúde e Excelência Clínica (CONETEC). Nusinersen na Atrofia Muscular Espinhal [Internet]. Buenos Aires: CONETEC; 2019. Relatório Completo de Avaliação de Tecnologias em Saúde nº 01. Disponível em: https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/01-informe-nusinersen-1.pdf
Identificador
2019CONE001
Title
Nusinersen in Spinal Muscular Atrophy
Document type
Report
Description
Conetec Report
Source
Ministry of Health (AR)
Authorship
National Commission for the Evaluation of Sanitary Technologies and Clinical Excellence (CONETEC)
Year of publication
2019
Reference (Vancouver)
Ministry of Health (AR). National Commission for Health Technology Assessment and Clinical Excellence (CONETEC). Nusinersen in Spinal Muscular Atrophy [Internet]. Buenos Aires: CONETEC; 2019. Full Health Technology Assessment Report No. 01. Available from: https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/01-informe-nusinersen-1.pdf
Identifier
2019CONE001
Resumen
La Atrofia Muscular Espinal (AME) es una enfermedad neuromuscular hereditaria caracteriza da por la afectación de las células del asta anterior de la médula espinal (neuronas motoras), que cursa con debilidad proximal simétrica y atrofia progresiva de los grupos musculares. Es una patología poco frecuente, altamente discapacitante y con elevada mortalidad en sus formas más graves. Tiene una incidencia aproximada de 1 cada 6.000/10.000 nacidos vivos, y constituye la principal causa de mortalidad infantil por una enfermedad genética. Actualmente, no existe un tratamiento curativo para la AME; sólo se dispone de tratamiento sintomático para retrasar la progresión de la enfermedad y sus efectos discapacitantes, y tra tamiento de sostén nutricional, ventilatorio y neuromuscular para mitigar sus complicaciones. Existe evidencia de que el nusinersen para AME tipo I disminuye la mortalidad y el requeri miento de asistencia ventilatoria mecánica, así como también mejora la función motora per mitiendo el desarrollo y la adquisición de ciertas habilidades (por ejemplo sentarse, perma necer de pie o caminar) hasta por lo menos los 13 meses de observación. Por otro lado, si bien existe evidencia sobre el uso de nusinersen en pacientes con AME tipo II que muestra una mejora en la función motora a los 15 meses de tratamiento, no se encontró evidencia sobre efectos en la mortalidad, el requerimiento de asistencia ventilatoria mecánica o la calidad de vida. No se encontró evidencia sobre el uso de nusinersen en pacientes con AME de inicio luego de los 20 meses de edad (la mayoría de los pacientes con diagnóstico de AME tipo III y todos los tipo IV). La incidencia global de Efectos Adversos (EAs) resultó similar en los grupos nusinersen y control, al igual que los EAs moderados o graves. Sin embargo, una comunicación de julio de 2018 del productor de la tecnología revela que se han notificado casos de hidrocefalia comunicante no asociada a meningitis ni a hemorragia en pacientes tratados con nusinersen. Varios de estos pacientes fueron tratados mediante la colocación de una Válvula de Deriva ción Ventriculoperitoneal (VDVP). La eficacia o riesgos de nusinersen tras la implantación de una VDVP se desconocen. No hay información fehaciente más allá del seguimiento publicado y a largo plazo. Las recomendaciones de las evaluaciones de la tecnología y políticas de cobertura en dis tintas partes del mundo son variadas y heterogéneas. En algunos países, como Irlanda, no se recomienda su utilización debido a su alto costo e incertidumbre en relación al beneficio clínico a largo plazo; en otros, como Escocia o Canadá, se recomienda su uso pero con res tricciones específicas de indicación y suspensión y a condición de una sustancial rebaja del precio remitido, que se mantiene de manera confidencial. Se considera que existe evidencia suficiente de la efectividad de nusinersen en el tratamiento de AME tipo I, con un seguimiento de 13 meses; y de AME tipo II, con un seguimiento de 15 meses, para aquellos pacientes que cumplen con los criterios de inclusión especificados en las Evaluaciones de Tecnologías Sanitarias (ETS) y los estudios primarios incluidos, y realizan do el seguimiento clínico y el monitoreo estricto de los factores de continuidad o suspensión del tratamiento, también según estos criterios. Debido al altísimo precio de la tecnología, sólo sería factible considerar la incorporación del tratamiento a la cobertura del sistema de salud en caso de lograr una rebaja muy sustancial del mismo que permita garantizar la sustentabilidad del sistema La Atrofia Muscular Espinal se trata de una patología poco frecuente, altamente discapacitan te y con elevada mortalidad en sus formas más graves. En un 45% de los casos, los pacien tes presentan síntomas antes de los primeros 6 meses de vida. Tiene un gran impacto en la calidad de vida de los pacientes y sus familias y constituye la principal causa de mortalidad infantil por una enfermedad genética. Hasta el desarrollo de la tecnología analizada, no existía un tratamiento específico sino sólo tratamiento de sostén.1 La nueva tecnología evaluada pre senta resultados promisorios con impacto en la morbimortalidad en algunos de los tipos de la enfermedad, pero a un costo que podría amenazar la sustentabilidad del sistema de salud La AME es una enfermedad neuromuscular hereditaria caracterizada por la afectación de las células del asta anterior de la médula espinal (neuronas motoras), que cursa con debilidad proximal simétrica y atrofia progresiva de los grupos musculares. 2,3 Es un trastorno autosómico recesivo causado por la alteración (ausencia o mutación) en el gen Survival Motor Neuron 1 (SMN1), localizado en la región cromosómica 5q1, que sintetiza la proteína SMN.4 El locus AME está duplicado y en la parte más centromérica de este locus existe un gen homólogo conocido como Survival Motor Neuron 2 (SMN2) a partir de cuya transcripción también puede ser sintetizada la proteína SMN. El gen SMN1 produce una proteína completa y funcionante mientras que sólo un 50% del transcripto del gen SMN2 es completo. Mientras el gen SMN1 está siempre alterado en los pacientes y es considerado el determinante de la enfermedad, el gen SMN2 está siempre presente en número de 1 a 5 copias en los afectados. Cuantas más copias de SMN2 estén presentes, en general será más benigno el fenotipo, por lo que se considera al gen SMN2 como un modificador fenotípico.5 Esta disminución de cantidad de proteína SMN en las neuronas motoras las hace más sensibles y proclives a su degeneración y muerte.2 La AME se clasifica en cuatro grupos sobre la base de la gravedad de los síntomas, la edad de aparición, el número de copias del gen SMN2 y su evolución:
Observaciones
Título y resumen en portugués e inglés generados por inteligencia artificial.
Resumo
A Atrofia Muscular Espinhal (AME) é uma doença neuromuscular hereditária caracterizada pelo comprometimento das células do corno anterior da medula espinhal (neurônios motores), resultando em fraqueza proximal simétrica e atrofia progressiva dos grupos musculares. É uma condição rara e altamente incapacitante, com alta taxa de mortalidade em suas formas mais graves. Sua incidência aproximada é de 1 em 6.000 a 10.000 nascidos vivos e é a principal causa de mortalidade infantil por doença genética. Atualmente, não há cura para a AME; apenas o tratamento sintomático está disponível para retardar a progressão da doença e seus efeitos incapacitantes, juntamente com suporte nutricional, ventilatório e neuromuscular para mitigar suas complicações. Há evidências de que o nusinersen para AME tipo 1 reduz a mortalidade e a necessidade de ventilação mecânica, além de melhorar a função motora, permitindo o desenvolvimento e a aquisição de certas habilidades (por exemplo, sentar, ficar em pé ou andar) por pelo menos 13 meses de acompanhamento. Por outro lado, embora haja evidências do uso de nusinersen em pacientes com AME tipo II, demonstrando melhora na função motora após 15 meses de tratamento, não foram encontradas evidências sobre seus efeitos na mortalidade, na necessidade de ventilação mecânica ou na qualidade de vida. Também não foram encontradas evidências sobre o uso de nusinersen em pacientes com AME com início após os 20 meses de idade (a maioria dos pacientes diagnosticados com AME tipo III e todos os do tipo IV). A incidência geral de eventos adversos (EAs) foi semelhante nos grupos nusinersen e controle, assim como a incidência de EAs moderados e graves. No entanto, um comunicado de julho de 2018 do fabricante da tecnologia revela que casos de hidrocefalia comunicante não associada à meningite ou hemorragia foram relatados em pacientes tratados com nusinersen. Vários desses pacientes foram tratados com a colocação de uma derivação ventriculoperitoneal (DVP). A eficácia ou os riscos do uso de nusinersen após a implantação de DVP são desconhecidos. Não há informações confiáveis além do acompanhamento de longo prazo publicado. As recomendações das avaliações de tecnologias em saúde e das políticas de cobertura em diferentes partes do mundo são variadas e heterogêneas. Em alguns países, como a Irlanda, seu uso não é recomendado devido ao alto custo e à incerteza quanto ao benefício clínico a longo prazo; em outros, como a Escócia ou o Canadá, seu uso é recomendado, mas com restrições específicas de indicação e condições de descontinuação, e somente sob a condição de uma redução substancial no preço relatado, que é mantido em sigilo. Há evidências suficientes da eficácia do nusinersen no tratamento da AME tipo I, com acompanhamento de 13 meses, e da AME tipo II, com acompanhamento de 15 meses, para pacientes que atendem aos critérios de inclusão especificados nas Avaliações de Tecnologias em Saúde (ATS) e nos estudos primários incluídos, e que são submetidos a acompanhamento clínico e monitoramento rigoroso dos fatores para continuidade ou descontinuação do tratamento, também de acordo com esses critérios. Devido ao custo extremamente elevado da tecnologia, a incorporação do tratamento na cobertura do sistema de saúde só seria viável se uma redução de preço muito substancial fosse alcançada para garantir a sustentabilidade do sistema. A atrofia muscular espinhal é uma doença rara e altamente incapacitante, com alta mortalidade em suas formas mais graves. Em 45% dos casos, os pacientes apresentam sintomas antes dos primeiros 6 meses de vida. Ela tem um impacto significativo na qualidade de vida dos pacientes e de suas famílias e é a principal causa de mortalidade infantil por doença genética. Até o desenvolvimento da tecnologia analisada, não havia tratamento específico, apenas cuidados paliativos.1 A nova tecnologia avaliada mostra resultados promissores com impacto na morbidade e mortalidade em alguns tipos da doença, mas a um custo que pode ameaçar a sustentabilidade do sistema de saúde. A AME (Atrofia Muscular Espinhal) é uma doença neuromuscular hereditária caracterizada pelo envolvimento de células no corno anterior da medula espinhal (neurônios motores), que se manifesta com fraqueza proximal simétrica e atrofia progressiva de grupos musculares.2,3 Trata-se de uma doença autossômica recessiva causada por uma alteração (ausência ou mutação) no gene SMN1 (Survival Motor Neuron 1), localizado na região cromossômica 5q1, responsável pela síntese da proteína SMN.4 O lócus da AME é duplicado e, na porção mais centromérica desse lócus, encontra-se um gene homólogo conhecido como SMN2 (Survival Motor Neuron 2), cuja transcrição também permite a síntese da proteína SMN. O gene SMN1 produz uma proteína completa e funcional, enquanto apenas 50% do transcrito do gene SMN2 é completo. Embora o gene SMN1 esteja sempre alterado nos pacientes e seja considerado o determinante da doença, o gene SMN2 está sempre presente em número de 1 a 5 cópias nos indivíduos afetados. Quanto maior o número de cópias do gene SMN2, mais benigno será o fenótipo em geral; portanto, o gene SMN2 é considerado um modificador fenotípico.5 Essa diminuição na quantidade da proteína SMN nos neurônios motores os torna mais sensíveis e propensos à degeneração e morte.2 A AME é classificada em quatro grupos com base na gravidade dos sintomas, idade de início, número de cópias do gene SMN2 e sua progressão:
Observações
Título e resumo em português e inglês gerados por inteligência artificial.
Abstract
Spinal Muscular Atrophy (SMA) is a hereditary neuromuscular disease characterized by the involvement of cells in the anterior horn of the spinal cord (motor neurons), resulting in symmetrical proximal weakness and progressive atrophy of muscle groups. It is a rare, highly disabling condition with a high mortality rate in its most severe forms. It has an approximate incidence of 1 in 6,000-10,000 live births and is the leading cause of infant mortality from a genetic disease. Currently, there is no cure for SMA; only symptomatic treatment is available to slow the progression of the disease and its disabling effects, along with nutritional, ventilatory, and neuromuscular support to mitigate its complications. There is evidence that nusinersen for SMA type I reduces mortality and the need for mechanical ventilation, as well as improving motor function, allowing the development and acquisition of certain skills (e.g., sitting, standing, or walking) for at least 13 months of follow-up. On the other hand, while there is evidence for the use of nusinersen in patients with SMA type II showing an improvement in motor function at 15 months of treatment, no evidence was found regarding effects on mortality, the need for mechanical ventilation, or quality of life. No evidence was found regarding the use of nusinersen in patients with SMA onset after 20 months of age (most patients diagnosed with SMA type III and all type IV). The overall incidence of adverse events (AEs) was similar in the nusinersen and control groups, as were moderate and severe AEs. However, a July 2018 communication from the technology manufacturer reveals that cases of communicating hydrocephalus not associated with meningitis or hemorrhage have been reported in patients treated with nusinersen. Several of these patients were treated with the placement of a ventriculoperitoneal shunt (VPS). The efficacy or risks of nusinersen following VPS implantation are unknown. There is no reliable information beyond the published long-term follow-up. Recommendations from technology assessments and coverage policies in different parts of the world are varied and heterogeneous. In some countries, such as Ireland, its use is not recommended due to its high cost and uncertainty regarding long-term clinical benefit; in others, such as Scotland or Canada, its use is recommended but with specific indication restrictions and discontinuation conditions, and only on the condition of a substantial reduction in the reported price, which is kept confidential. Sufficient evidence exists for the effectiveness of nusinersen in the treatment of SMA type I, with a 13-month follow-up, and SMA type II, with a 15-month follow-up, for patients who meet the inclusion criteria specified in the Health Technology Assessments (HTAs) and the included primary studies, and who undergo clinical follow-up and strict monitoring of factors for continuation or discontinuation of treatment, also according to these criteria. Due to the extremely high cost of the technology, incorporation of the treatment into the health system's coverage would only be feasible if a very substantial price reduction were achieved to guarantee the system's sustainability. Spinal Muscular Atrophy is a rare, highly disabling disease with high mortality in its most severe forms. In 45% of cases, patients present symptoms before the first 6 months of life. It has a significant impact on the quality of life of patients and their families and is the leading cause of infant mortality from a genetic disease. Until the development of the analyzed technology, there was no specific treatment, only supportive care.1 The new technology evaluated shows promising results with an impact on morbidity and mortality in some types of the disease, but at a cost that could threaten the sustainability of the healthcare system. SMA is a hereditary neuromuscular disease characterized by the involvement of cells in the anterior horn of the spinal cord (motor neurons), which presents with symmetrical proximal weakness and progressive atrophy of muscle groups.2,3 It is an autosomal recessive disorder caused by an alteration (absence or mutation) in the Survival Motor Neuron 1 (SMN1) gene, located in the 5q1 chromosomal region, which synthesizes the SMN protein.4 The SMA locus is duplicated, and in the more centromeric part of this locus there is a homologous gene known as Survival Motor Neuron 2 (SMN2), from whose transcription the SMN protein can also be synthesized. The SMN1 gene produces a complete and functional protein, while only 50% of the SMN2 gene transcript is complete. While the SMN1 gene is always altered in patients and is considered the determinant of the disease, the SMN2 gene is always present in numbers of 1 to 5 copies in affected individuals. The more copies of SMN2 present, the more benign the phenotype will generally be; therefore, the SMN2 gene is considered a phenotypic modifier.5 This decrease in the amount of SMN protein in motor neurons makes them more sensitive and prone to degeneration and death.2 SMA is classified into four groups based on the severity of symptoms, age of onset, the number of copies of the SMN2 gene, and its progression:
Notes
Title and abstract in Portuguese and English generated by artificial intelligence.